Costumbres y Tradiciones

 Que el ser humano es de costumbres es de todos sabido

 

Todos seguimos unas pautas y tenemos nuestras supesticiones y manías. Y en nuestros viajes no iba a ser menos.

Ya en nuestro primer viaje allá por 2008, A.D. Whatsapp, instauramos la que sería nuestra tradición más golosa. Siempre que montamos en un avión hay que llevar M&M´s. A mí, que soy agradecidísima para la comida, no me supone ningún trauma la comida de los aviones pero Owen ver el menú a bordo se convierte en una sucesión de quejas y muecas. Por eso mismo, siempre llevamos un vívere de supervivencia extrema. ¿A alguien se le ocurre algo mejor que cacahuetes recubiertos de chocolate para sobrevivir?

Viaje tras viaje se hizo una tradición, hasta la vez que se nos olvidó comprarlos y acabamos pagándolos a bordo del avión por un riñon, sangre de unicornio y un leprechaun. No salió barato, pero las tradiciones son sagradas.

Otra de nuestras costumbres, y seguro que la de muchos más, es buscar el punto más alto en destino y subir a él. Ya sea un edifico, un mirador o un puente, si es el punto más alto, allá que vamos. Lo interesante de todo esto es que Owen tiene una gran fobia a las alturas y el hombre, aunque lo pasa mal, lo ve como un ejercicio de superación. Yo como compañera de viaje, le troleo y le apoyo a partes iguales.

Yo también tengo mis cosillas cuando viajo, como la imperiosa necesidad de meter la cabeza en cualquier lugar habilitado para ello.Y cuando digo cualquier lugar es cualquier lugar. Véase haciendo cola para meter la cabeza como los niños de 5 años o arrastrandome por el suelo para alcanzar el “nirvana”. El “nirvana” es cosa seria oiga.

También reconozco que el brillo me nubla el juicio cual urraca. Gracias a eso somos los orgullosos dueños de una valiosa colección de peniques/centavos/céntimos prensados. Seguro que muchos sabéis de lo que os hablo. Esas maravillosas máquinas de hacer moneditas que están estratégicamente colocadas en lugares turísticos y tiendas de souvenirs. Las adoro. Hemos llegado a parar el coche en mitad de la carretera para poder hacer una. Sorry i´m not sorry. (Son nuestras pequeñas joyitas).

Owen, como buen apasionado amante de todos los animales y alimañas habidas y por haber, no deja pasar la oportunidad de visitar todos los zoos y acuarios que encuentra a su paso. Después de duras negociaciones, hemos llegado al difícil acuerdo de visitar solamente uno por viaje.

Y vosotros, ¿Cuáles son vuestros rituales? Somos todo oídos.

 

 

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