Japón día 2

Ueno, Asakusa y Odaiba

Estando metidos de lleno en la época del Hanami, lo primero que queíamos ver eran las flores de los cerezos en todo su esplendor. Para esto el mejor sitio en Tokyo es el parque de Ueno. En metro a 3 paradas de nuestro hotel, cogiendo la Hibiya Line, nos encontramos con los primeros ejemplares. Debe de haber más de una variedad ya que algunos habían florecido completamente, pero la mayoría estaban aún sin flores. Nos llevamos un pequeño chasco, que más tarde resolveríamos.

Pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: El zoo de Ueno. Aunque nos habían recomendado no ir, a nosotros nos pareció una buena idea. Por el camino nos encontramos con pagodas, estanques y puestos de comida a medio montar. Ya en el zoo lo más representativo son los ejemplares de osos panda que se encuentran en la entrada. La gente se amontonaba para verlos ya que la hora de entrada coincidió con la hora de la comida de los osos.
Es un zoo bastante grande que conecta sus 2 zonas con un teleférico al que no pudímos resistirnos a subir.

Cuando acabamos de visitar el zoo al 100% (no me gusta dejarme nada), volvímos a la zona del estanque, donde habíamos visto los puestos de comida. Algo había que probar, y en este caso fue la sepia a la plancha. ¡Estaba riquísima! Salimos del parque no sin antes ver un pequeño mercadillo de antiguedades y cosas de segunda mano. Tenían cosas que para ellos quizás eran chatarra, pero a nosotros nos fascinaron.

Llegamos a Ameyayokocho, tiendas de todo tipo y puestos callejeros inundaban las calles. Aquí probamos por primera vez los Takoyakis (buñuelos de pulpo y jenjibre encurtido decorados con mayonesa y katsuobushi). ¡Otra cosa que estaba deliciosa!

Era hora de ir a ver el templo de Asakusa, así que cogimos el metro rumbo hacia allí. Empezamos nuestro recorrido atravesando la puerta de Kaminarimon, presidida por una enorme lámpara de bambú. La atravesamos para entrar en la calle Nakamise, una estrecha calle llena de puestitos donde comprar artesanía y productos típicos. Al final de la calle se llega al templo Senso-ji.

Al fondo se puede ver la Tokyo SkyTree. Es impresionante ver como lo tradicional se mezcla con la más absoluta modernidad.

 

Nos pusimos a sacar unas fotillos y aquí vino la primera anécdota del viaje, cuando al dar las gracias en japonés a unas chicas que nos hicieron unas fotos nos contestaron en inglés: “De nada, pero somos Tailandesas”. Nuestra cara de vergüenza fue indescriptible , aunque a día de hoy nos reímos bastante.

Tocaba comer y como no sabíamos dónde ir elegimos un restaurancito que creíamos era japonés, pero no, era un chino XD. Segunda cagada en menos de una hora. Aún así la comida estuvo muy rica, y para nada parecida a la que podemos encontrar en un chino de aquí.

Compramos unos bollitos para el postre en un súper y fuimos directos a Odaiba.
Para llegar, cogimos el metro en Asakusa Station. Hicimos un transbordo en Shinbashi y allí cogimos el tren especial de la línea Yurikamome hasta Odaiba.

Estabamos rendidos. El jet lag nos pasó factura y tuvimos que parar a descansar un ratillo en un Starbucks donde yo me llegué a quedar dormido alrededor de media hora.

Dimos un paseo por todos los centros comerciales a los que nos dio tiempo a ir, vimos el Gundam Cafe y su estatua, la réplica de la estatua de la libertad con el Rainbow Bridge de fondo, vimos la noria iluminada, etc.
Estábamos muertos de tanto andar, así que volvímos al hotel y cenamos en un restaurante de esos que te ponen la parrilla (Yakiniku) para que hagas la carne a tu gusto. Era hora de descansar. Al día siguiente nos esperaba otro duro día.

 

 

Gastos:

-Desayuno: 388Y
-Metro pass: 1420Y
-Ueno zoo: 960Y
-Comida: 1250Y
-Monorail: 300Y
-Sepia: 300Y
-Takoyaki: 300Y
-Ofrenda: 2Y
-Comida: 1450Y
-Starbucks: 940Y
-Tren Odaiba: 1240Y
-Cosmética: 1995Y
-Coca-Cola: 120Y
-Recreativas: 300Y
-Cena: 2971Y
-Total: 13836Y=101.55€

<<<Anterior          Siguiente>>>

Compartelo en...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn